Postura del Mono: la guía completa
La postura del Mono (también buscada como posición del mono o pose del monito) es una de las posiciones del Kamasutra más populares cuando una pareja quiere algo cercano, intenso y con un punto juguetón. Aquí tienes la guía honesta: qué es, cómo hacerla paso a paso, por qué gusta tanto, cómo hacerla cómoda y qué variantes probar si la versión clásica te resulta exigente.
¿Qué es la postura del Mono?
Es una postura de pie y cuerpo a cuerpo. Una persona se mantiene firme (de pie o medio apoyada), y la otra trepa sobre ella de frente o de costado: un brazo rodea el cuello, las piernas envuelven la cintura. El nombre viene precisamente de ese gesto de "agarre" que recuerda a un mono colgado. El resultado es máxima cercanía, contacto visual constante y una sensación de abandono total a la pareja.
Si prefieres verla con dibujos antes de probarla, tienes la guía ilustrada paso a paso de la postura del Mono con la imagen de la posición.
Cómo hacerla paso a paso
- Quien va a sostener se coloca de pie, con las rodillas algo flexionadas y la espalda recta, idealmente cerca de una pared para apoyarse.
- La otra persona se acerca de frente, pasa los brazos alrededor del cuello y se sujeta con firmeza.
- Con un pequeño impulso, sube y rodea la cintura con las piernas, cruzando los tobillos por detrás para asegurar la toma.
- Quien sostiene sujeta por los muslos o las caderas, reparte el peso y encuentra el equilibrio antes de moverse.
- Empezad con movimientos cortos y lentos; subid el ritmo solo cuando ambos os sintáis estables y cómodos.
Consejo de oro: no busques resistir mucho tiempo. La postura del Mono brilla en momentos intensos y breves, no en maratones; cuando canséis, pasad a algo más reposado.
Por qué les encanta a las parejas
- Cercanía total: pecho con pecho, cara a cara, sin distancia entre los dos.
- Intensidad y adrenalina: el equilibrio compartido dispara la complicidad y la excitación.
- No necesita cama: funciona en cualquier rincón, ideal para romper la rutina o para espacios pequeños.
- Refuerza la confianza: sostener y dejarse sostener es un acto de entrega que une.
Consejos para que sea cómoda (y segura)
- Usa una pared o el borde de una mesa para repartir el peso; cambia el 80 % del esfuerzo.
- Trabaja con las piernas, no solo con la espalda: flexiona rodillas y empuja desde los muslos.
- Acuerda una señal para "bájame" sin cortar el momento.
- Si hay diferencia de altura o peso importante, prueba primero la variante sentada (más abajo).
Variantes: más fácil o más intensa
Mono sentado (la más fácil)
Quien sostiene se sienta en el borde de una mesa alta, una lavadora o una encimera; la pareja se sienta encima de frente. Casi la misma sensación de abrazo total, pero sin aguantar todo el peso.
Mono contra la pared (más intensa)
Apoya la espalda de la pareja receptora en la pared para liberar manos y ganar profundidad. Si te gusta esta línea, mira también la posición contra la pared.
Del Mono a la Cascada
Cuando queráis cambiar de registro sin soltaros, la postura de la cascada es una transición natural hacia algo más tumbado y reposado.
¿Para quién es?
Para parejas a las que les gusta el contacto cuerpo a cuerpo, la cercanía y un toque de juego físico. No hace falta estar en forma de gimnasio: hace falta confianza, ganas de reírse si algo sale regular y disposición a empezar despacio. Si todavía os estáis conociendo en la cama, puede ser una forma divertida de ganar complicidad.
Lleva el juego un paso más allá
¿Os cuesta decidir qué probar cada noche? Nuestra ruleta de citas os da una idea al azar y quita la presión de proponer. Y si queréis descubrir qué deseos compartís de verdad, la lista de deseos para parejas os ayuda a hablar de lo que os apetece sin incomodidad.
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Preguntas frecuentes
¿Es difícil la postura del Mono?
Dificultad media-alta: pide fuerza en quien sostiene y confianza mutua. Con una pared de apoyo y empezando despacio, la mayoría la disfruta sin problema.
¿Cómo hacerla más cómoda?
Apóyate en una pared o superficie alta, reparte el peso, usa los muslos y mantén sesiones cortas. La variante sentada da casi la misma sensación con mucho menos esfuerzo.
¿Sirve para espacios pequeños?
Sí. Al ser de pie y sin necesidad de cama, es perfecta para cualquier rincón de casa.
Recuerda: cualquier posición es buena solo si los dos disfrutáis. Id a vuestro ritmo, comunicad lo que sienta bien y parad cuando queráis.